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Cálculo del coste de la nube: ROI y coste total de propiedad (TCO)

El ROI (retorno de la inversión) de la nube determina la cantidad de dinero y tiempo que ahorras o ganas con una inversión en tecnología de computación en la nube. El TCO (coste total de propiedad) de la nube es el gasto total asociado a la nueva tecnología de computación en la nube que utilizas, que a menudo se compara con el gasto total de la implementación de tu antiguo servidor o centro de datos.

Ambas cifras son importantes, no solo después de migrar a la nube (cuando es probable que necesites demostrar valor y optimizar los gastos), sino también antes de migrar (cuando pueden servirte para definir un plan de negocio para la migración, para comprender bien las opciones que tienes y para establecer expectativas de gasto, retorno y plazos asociados).

Calcular el coste total de propiedad (TCO)

Para poder calcular el ROI de la nube, debes determinar todos los gastos asociados a tu implementación de servidores actual (lo que se conoce como coste total de propiedad o TCO). Supone determinar gastos operativos u ocultos de los que no tendrás que preocuparte una vez que migres a la nube, como los siguientes:

Servidores: los servidores, con una vida útil media de 3 a 5 años, se deben reparar o reemplazar físicamente con regularidad.

Soporte para servidores: además de los propios servidores, se necesitan equilibradores de carga, refrigeración, racks para servidores, piezas de repuesto, etc. En un sistema local, hay hardware de soporte, piezas y elementos físicos que se deben comprar, mantener y reemplazar periódicamente.

Renovación/licencias (y exceso de licencias) de software: las empresas estadounidenses y británicas gastan hasta 34 000 millones de dólares al año en exceso de licencias, según los resultados de un estudio. Para evitar este error habitual, las empresas deben hacer un seguimiento riguroso del personal que necesita cada software o bien pasarse a la nube, donde los administradores pueden ver, actualizar y hacer un seguimiento de las licencias de forma inmediata y, a menudo, automática.

Facturas de electricidad: si se aprovisionan en exceso el 80 % de los servidores, significa que el 80 % de las empresas con sistemas locales utilizan más electricidad de la que necesitan y, por tanto, pagan facturas más elevadas de lo que deberían.

Espacio/instalaciones: los servidores físicos necesitan espacio físico, por lo que pasarse a la nube puede liberar zonas para darles otro uso o incluso suponer un ahorro en el presupuesto al eliminar por completo las instalaciones dedicadas al centro de datos.

Gastos de refrigeración: las unidades de refrigeración y la electricidad que consumen son otro gasto oculto del alojamiento local.

Mantenimiento: el mantenimiento de los servidores lo realizan a menudo contratistas o personal temporal, lo que supone un gasto que puedes eliminar si delegas esa responsabilidad en tu proveedor de servicios en la nube.

Auditorías/tiempo de gestión de activos: cuantos más activos tenga tu equipo de TI (incluidos servidores físicos, equilibradores de carga y piezas, así como activos no físicos como licencias de software y bases de datos), más tendrá que supervisar tu equipo de gestión de activos. Esto implica más tiempo, recursos y preocupaciones.

Calcular el retorno de la inversión (ROI)

Una vez que conozcas realmente el coste total de propiedad, lo tendrás todo listo para estimar el retorno de la inversión del traslado a la nube. La forma más sencilla de calcular el retorno de cualquier inversión (incluso de un traslado a la nube) es la siguiente:

Calcular el retorno de la inversión

Para saber cuál es el ROI que puedes alcanzar, utiliza el TCO que determinaste anteriormente para calcular cuánto ahorrarás al pasar a la nube (tus ganancias). Para calcular cuánto costará la migración de un sistema local a la nube, suma estos gastos:

  • Recursos internos (tiempo de TI y cualquier otro equipo interno)
  • Licencias de software utilizadas o perdidas durante la transición
  • Tasas de servicio o suscripción de Cloud
  • Servicios profesionales para recibir soporte durante la migración (opcional)

Una vez que hayas calculado estas cifras, puedes usar la ecuación anterior para conocer tu ROI en un solo año fiscal y a medida que aumente con el tiempo (que es lo que suele ocurrir).

A veces tiene sentido hacer este cálculo para un solo año, pero el nivel de ahorro que ofrece la nube casi siempre aumenta con el tiempo, ya que el gasto inicial de la migración solo se paga una vez y el ahorro en servidores, software, TI, contratistas, etc. suele ser anual. Esto significa que el ROI progresivo tiende a ir más hacia arriba y hacia la derecha en el gráfico, así que por lo general se debe hacer un cálculo de varios años para conocer el ahorro real.

Icono de información

Por ejemplo, si inviertes 60 000 $ en la migración de un sistema local a la nube y ahorras 45 000 $ al año en costes operativos, el ROI del primer año será negativo (es decir, la migración te cuesta más de lo que ahorras). Sin embargo, si lo amplías a un modelo de 3 o 5 años, el nivel de ahorro aumenta considerablemente.

En tres años, habrás cubierto la inversión con creces y, en cinco, casi la habrás triplicado.

Calcular ROI de 1 año

  • Beneficios de la migración a Cloud: 45 000 $ de ahorro anual
  • Inversión única en la migración: 60 000 $
  • Calcular ROI de 1 año: (45 000 $ - 60 000 $ = -15 000 $) / 60 000 = -25 % ROI

Calcular ROI de 3 años

  • Beneficios en 3 años de la migración a Cloud: 45 000 $ de ahorro anual x 3 años = 135 000 $
  • Inversión única en la migración: 60 000 $
  • Calcular ROI de 3 años: (135 000 $ - 60 000 $ = 75 000 $) / 60 000 = 125 % ROI

Calcular ROI de 5 años

  • Beneficios en 5 años de la migración a Cloud: 45 000 $ de ahorro anual x 5 años = 225 000 $
  • Inversión única en la migración: 60 000 $
  • Calcular ROI de 5 años: (225 000 $ - 60 000 $ = 165 000 $) / 60 000 = 275 % ROI

Las organizaciones que hacen una previsión a varios años de sus inversiones en tecnología suelen mantener mejor la competitividad a largo plazo y, a menudo, obtienen mejores resultados. Los beneficios se pueden multiplicar aún más si tenemos en cuenta la comparativa entre la inversión en activo fijo y los gastos de explotación.

Inversión en activo fijo frente a gastos de explotación

Otro aspecto clave que se debe tener en cuenta al revisar los costes asociados a la implementación local en servidor o en la nube es la comparativa entre la inversión en activo fijo y los gastos de explotación:

La inversión en activo fijo hace referencia a los activos que se compran para obtener beneficios a largo plazo que se mantienen en la hoja de balance de una organización y se devalúan con el tiempo (como los servidores, el mantenimiento y los seguros vinculados al uso de los activos).

Los gastos de explotación están asociados a la compra de servicios en un periodo predeterminado o a un modelo de pago por uso (como productos de SaaS o en la nube, que suelen incluir todos los gastos requeridos para ejecutar el software).

Los gastos de explotación, como los asociados a servicios en la nube, suelen ofrecer a las organizaciones más flexibilidad tanto a corto como a largo plazo. El modelo de pago por uso les permite escalar a medida que crecen, en lugar de apostar una gran suma inicial por las necesidades que puedan tener en el futuro. Cuando se realiza una inversión en activo fijo como los servidores, el equipo de contabilidad debe dar cuenta de la amortización de los activos a medida que se devalúan con el tiempo y planificar cuándo será necesario hacer la próxima compra grande.

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