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Las sorprendentes ventajas de la codirección

Porque dos cerebros piensan mejor que uno

Personajes sobre un avión de papel

¿Qué es la codirección? La codirección consiste en que dos o más personas se hagan cargo de un equipo o grupo. Comparten la titularidad de los objetivos de su equipo, pero se dividen las funciones y responsabilidades.

Wilbur y Orville Wright colaboraron para inventar el primer avión que surcó los cielos con éxito. Trey Parker y Matt Stone combinaron sus talentos creativos para crear la irreverente serie de animación South Park, uno de los programas televisivos más longevos de Estados Unidos. Ben Cohen y Jerry Greenfield, los fundadores de Ben & Jerry's Ice Cream, empezaron haciendo un curso de elaboración de helados de 5 $.

Cuando se piensa en el liderazgo, es fácil imaginarse a una sola persona al timón. Sin embargo, como se ha demostrado con los ejemplos anteriores, existen una infinidad de productos de éxito con dos personas al frente.

Eso es la codirección en acción. Además, aunque pudiera parecer contraintuitivo con respecto a la percepción tradicional de la autoridad, estos tipos de colaboraciones pueden resultar verdaderamente rentables. En un estudio publicado en Group Dynamics, se observó que el liderazgo compartido es un predictor útil de la eficacia del equipo.

¿Qué es la codirección?

La codirección significa que dos o más personas comparten a partes iguales el poder y la influencia sobre una empresa o proyecto, en lugar de que haya un solo líder.

Existe una multitud de empresas de éxito que han utilizado un modelo de codirección para dirigir todo su negocio, entre las que se incluyen Whole Foods, Oracle y también Atlassian.

Ahora bien, aunque la codirección existe en el contexto más general de la gestión de la empresa, su sabiduría y prácticas recomendadas también pueden aplicarse a la gestión de proyectos, lo cual conlleva repartir las responsabilidades y compartir la titularidad sobre el resultado de un proyecto o una iniciativa en particular.

Cualquiera puede codirigir un proyecto. No hace falta ocupar formalmente una posición de autoridad para tener éxito.

Por ejemplo, un solo colaborador del equipo de marketing podría unir sus fuerzas con alguien del equipo de ingeniería para encabezar el rediseño de un sitio web. No hace falta que ninguno de ellos sea un gestor de equipo para codirigir el proyecto.

¿Cuáles son las ventajas de la codirección?

Una de las ventajas de ser un líder es que tú eres quien se lleva el respeto y la distinción de estar a cargo. Entonces, ¿por qué querría nadie compartir voluntariamente esa gloria?

Pues lo cierto es que la codirección ofrece muy diversas ventajas, entre las que se incluyen las siguientes:

1. Soluciones más inteligentes

Los codirectores aportan una serie de competencias variadas y complementarias, lo cual genera resultados de mayor calidad.

Volviendo al ejemplo anterior del rediseño de un sitio web, pongamos que nuestro gerente de marketing no se aliara con nadie del equipo de ingeniería. Podría ocurrírsele algo supercreativo y emocionante que nunca pudiera llegar a ser técnicamente factible. Por otro lado, si al equipo de ingeniería se le hubiera encargado el lanzamiento de un nuevo sitio web, este funcionaría con rapidez y fluidez, pero podría no representar la propuesta de valor del producto o la empresa. Solo con un liderazgo conjunto pueden ambos grupos encontrar la solución adecuada para el problema.

2. Agilización del progreso

El liderazgo supone mucho trabajo, lo cual puede acabar saturando. En un estudio de Deloitte, el 57 % de los encuestados afirmaron que sus organizaciones eran "débiles" en lo referente a ayudar a los líderes a gestionar planificaciones complejas.

A veces, lo único que necesitas es más manos para sacar el trabajo adelante. Gracias a la codirección, los líderes del proyecto pueden repartirse las responsabilidades y reducir el estrés personal. Además, al contar con dos líderes, el resto de los miembros del equipo disponen de más puntos de contacto a los que pueden recurrir en busca de orientación y dirección, lo cual evita los cuellos de botella.

3. Mejora de la toma de decisiones

Con un solo líder, el trabajo realizado se suele fundamentar en las preferencias y experiencias de esa persona. Sin embargo, cuando los codirectores tienen perspectivas distintas, se ven obligados a participar en una conversación productiva sobre la vía que hay que elegir.

A los codirectores no les queda más remedio que explorar varias opciones y puntos de vista para encontrar la mejor forma de avanzar, lo cual lleva a tomar decisiones más sólidas.

4. Cultura colaborativa

Puedes predicar la importancia de la colaboración hasta hartarte, pero esas prédicas no se van a sostener si siempre hay una sola persona llevando la batuta.

El hecho de que haya dos personas colaborando en una función de liderazgo constituye un buen ejemplo para el resto del equipo en lo referente a la forma adecuada de compartir responsabilidades y la titularidad.

¿A qué desafíos se enfrenta la codirección?

Cuando se hace bien, la codirección ofrece muy diversas ventajas. Sin embargo, existen motivos por los que no todo el mundo logra liderar con otras personas.

1. Conjuntos de aptitudes diferentes

El hecho de que los codirectores aporten una serie de competencias distintas es algo positivo, pero también puede plantear algunos desafíos, sobre todo en lo que respecta a la comunicación.

Cada profesión tiene una jerga propia que puede hacer que se rompa la comunicación entre los propietarios. Cada líder tiene que dedicar tiempo a procurar que sus conocimientos teóricos y prácticos se transmitan de forma eficaz para que los proyectos no se confundan ni pierdan el norte.

2. Aumento de la confusión

Al haber dos personas a cargo, a los miembros del equipo podría no quedarles claro a quién acudir cuando surjan confusiones o problemas. Por ejemplo, para solventar una duda sobre alguno de los objetivos del proyecto, ¿deberías acudir al líder A o al líder B? ¿O tal vez a ambos?

Contar con dos puntos de contacto puede ser algo positivo, pero solo si todo el mundo tiene bien claro quién se ocupa de qué.

3. Ralentización de las decisiones

Los codirectores deben tomar decisiones juntos. Aunque esto puede hacer que las decisiones estén mejor fundamentadas, no siempre es el proceso más rápido.

Cuando necesitas que ambos líderes se pongan de acuerdo para tomar una decisión definitiva, hacen falta un debate y una conversación saludables, y eso lleva tiempo.

4. Posibles discrepancias

Por muy sólida que sea la relación entre los codirectores, es inevitable que surjan discrepancias. No siempre estarán de acuerdo punto por punto en la dirección más adecuada para un proyecto.

Si ninguno de ellos cede para llegar a un consenso, surgen varios problemas, entre los que se incluyen la aparición de rencores y el estancamiento del progreso en el proyecto.

Cómo codirigir bien (y disfrutarlo de verdad)

La buena noticia es que, a pesar de estos desafíos, la experiencia de codirección se puede preparar para que resulte fructífera. Aquí los puntos clave son tener un punto de vista en común, funciones y responsabilidades bien definidas, y una excelente comunicación.

1. Estableced los objetivos de forma conjunta

No solo estáis bregando mano a mano hacia la línea de meta del proyecto, sino que, de entrada, también tenéis que colaborar para establecer la línea de meta. ¿Cuál es el objetivo del proyecto? ¿Cómo sabréis si lo habéis hecho bien?

La decisión no depende de solo uno de vosotros, por lo que tenéis que esforzaros por colaborar para fijar los objetivos del proyecto (esta plantilla de objetivos y resultados clave puede serviros de ayuda). Utilizar una herramienta de colaboración de contenido como Confluence facilita la consecución conjunta de objetivos, la aportación de feedback y el consenso sobre la versión definitiva que se comunicará al equipo.

2. Compartid el conocimiento abiertamente

En el trabajo, todos tendemos a percibir nuestros conocimientos como una moneda de cambio. Según un informe, el 60 % de los empleados han tenido dificultades para conseguir que sus compañeros compartieran información vital para desempeñar su trabajo.

Nos gusta pensar que saber más que el prójimo nos da una mayor seguridad laboral. Sin embargo, racanear con la experiencia es algo que no puedes permitirte como codirector. Para que la relación sea fructífera, tienes que compartir la información abiertamente y mantener al tanto a tus compañeros de equipo.

Tenéis que crear una ubicación centralizada en la que compartir todos los documentos y planes relacionados con el proyecto. En Confluence, a esto lo llamamos "espacio" de equipo. Crear aquí todo el contenido relacionado con el proyecto ofrece a todo el mundo (desde el codirector hasta el resto de los miembros del equipo) una visibilidad total de los pormenores que necesitan del proyecto. Además, en Confluence puedes etiquetar a personas en las páginas, asignar elementos de acción, registrar las notas de las reuniones y documentar las decisiones para que todos sepan lo que tienen que saber.

3. Dejad claras las funciones y responsabilidades

Desde el principio del proyecto, tu codirector y tú debéis definir claramente las funciones y responsabilidades que tenéis asignadas. ¿De qué tareas se ocupará cada cual? ¿Qué preguntas responderéis? Cuando suceda algún imprevisto, ¿cómo decidiréis quién se ocupará de cada cuestión?

Si quieres que este proceso resulte aún más sencillo, ejecuta esta estrategia de funciones y responsabilidades para definir bien las expectativas. En cuanto hayáis dejado bien claras las responsabilidades de cada cual, acordaos de comunicárselas al resto de los miembros del equipo para que entiendan cuáles son vuestros respectivos roles.

4. Analizad los triunfos y los fracasos

Incluso con dos líderes de tomo y lomo, es inevitable que el proyecto se tropiece con imprevistos. Cuando esto sucede, esconder las "pifias" bajo la alfombra resulta tentador (sobre todo si consideras que la culpa es tuya).

Recuerda la importancia de la sinceridad aquí. Los codirectores deben estar abiertos no solo a los éxitos del proyecto, sino también a los fracasos y los escollos. De este modo, tendréis la oportunidad de apoyaros mutuamente y encontrar la manera más adecuada de recuperaros. Podéis analizar los triunfos y los fracasos en una reunión semanal del equipo o en las retrospectivas periódicas del equipo o proyecto.

El liderazgo adecuado (ya sea con colaboración o sin ella) exige un alto grado de vulnerabilidad y humildad.

5. Tened una actitud abierta al cambio y al feedback

La codirección va mucho más allá de tan solo dos personas encabezando el proyecto, y esta dinámica se extiende al resto de los miembros del equipo e incluso a los clientes.

Estas personas podrían aportar críticas constructivas para aumentar la fluidez de esta disposición. Los miembros del equipo podrían necesitar que se les aclarara más la división de vuestras responsabilidades. O podría darse el caso de que les estuvierais dando indicaciones contradictorias.

No os pongáis de uñas cuando os enfrentéis a este tipo de feedback, ya que os ayuda a mejorar. Por lo tanto, tenéis que absorber esta información y analizar cómo podéis tu codirector y tú reaccionar como es debido al respecto.

¿Qué clase de habilidades interpersonales hacen falta para ser un codirector?

A diferencia de las habilidades técnicas, las habilidades interpersonales son rasgos de la personalidad o características que posees. Son en cierto modo intangibles y difíciles de cuantificar, pero siguen siendo importantes para que la relación de liderazgo fructifique. A continuación, te presentamos tan solo algunos de los atributos que necesitas:

  • Confianza: Si unas personas desean liderar juntas de forma eficaz, tienen que confiar una en la otra. Los estudios demuestran que la desconfianza puede sabotear el éxito del proyecto y, en última instancia, provocar "sentimientos de inseguridad y ansiedad, que provocan que la gente esté a disgusto y malgaste energía en supervisar el comportamiento de los demás y en intentar conocer sus posibles motivaciones".
  • Apertura: La codirección significa que nadie tomará todas las decisiones. Los codirectores deben mantener una actitud abierta a las opiniones y métodos de los demás para sacar el trabajo adelante. Un planteamiento de "yo me lo guiso, yo me lo como" solo llevará al conflicto.
  • Sinceridad: En una encuesta efectuada a más de 100 000 personas, se observó que, en general, la sinceridad es la cualidad de liderazgo mejor valorada. Los codirectores no solo tienen que ser transparentes entre sí con respecto a los desafíos, los éxitos y las actualizaciones, sino que también deben ser francos con el resto del equipo del proyecto.
  • Colaboración: Teniendo en cuenta que hay dos personas al timón, evidentemente necesitan ser capaces de colaborar entre sí de forma eficaz, lo cual significa que tienen que ser capaces de compartir responsabilidades, tomar decisiones conjuntas y, en general, trabajar bien juntos sin un alto grado de conflicto.
  • Comunicación: La comunicación va de la mano de la colaboración. Como hemos mencionado antes, es inevitable que se produzcan algunas discrepancias y, si los codirectores poseen dotes sólidas de comunicación, podrán expresar sus ideas de forma profesional sin discutir a gritos ni herir sentimientos.
  • Asunción de responsabilidades: La codirección conlleva repartir la carga, pero también abre una posibilidad para que los líderes eludan su responsabilidad. Si el timón de la nave está compartido, es fácil señalar con el dedo cuando las cosas se complican. Para que la codirección funcione, la asunción de responsabilidades no es negociable. Por desgracia, hay estudios que muestran que muchos líderes carecen de esta competencia.

Obviamente, existen muchas más habilidades interpersonales que a los codirectores les serán de gran ayuda. Además, aunque resulta tentador tachar a este tipo de cualidades de banalidades o palabras de moda, lo cierto es que tienen mucho peso. El 93 % de los empleadores afirman que las habilidades interpersonales constituyen un factor esencial o muy importante en las decisiones de contratación.

Sácale el máximo partido a la codirección (y evítate conflictos innecesarios)

La codirección puede aportar una infinidad de ventajas, como lo demuestra el hecho de que algunos inventos increíbles (p. ej., aviones y sabores de helado innovadores) fueron el fruto de colaboraciones.

Ahora bien, seamos sinceros: la codirección no siempre es tarea fácil. Aunque tener que compartir las responsabilidades directivas incrementa mucho las complejidades, codirigir bien resulta perfectamente factible, y los consejos anteriores te ayudarán a empezar con buen pie.

Ten en cuenta que la codirección es un ejercicio de aprendizaje constante. Mantén el compromiso con el proceso y resístete al impulso de mandar a freír espárragos esta colaboración en el momento en el que te topes con un bache. Al fin y al cabo, en tales circunstancias, disfrutas de la ventaja de contar con otro líder en el que puedes apoyarte para pedirle ayuda y para que te dé ánimos.

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