¿Qué es la computación en la nube? Visión general de la nube

Guía sobre la computación en la nube y cómo beneficia a la empresa moderna

Kev Zettler Kev Zettler

Resumen: La computación en la nube es la entrega de recursos informáticos a través de Internet. Ofrece ahorro de costes, escalabilidad, alto rendimiento, economías de escalado y mucho más. Para muchas empresas, la migración a la nube está directamente relacionada con la modernización de datos y TI.

Cuando se empezó a hablar de “la nube” a principios de la década de los 2000, la expresión tenía una especie de halo misterioso. La idea de acceder a los recursos informáticos desde otro lugar que no sea una infraestructura de TI local (¿el cielo, acaso?) sonaba como a ciencia ficción. La realidad era mucho más profunda y cambió para siempre la tecnología y la forma de hacer negocios.

¿Qué es la computación en la nube?

La computación en la nube es la entrega de recursos informáticos, incluidos el almacenamiento, la potencia de procesamiento, las bases de datos, las redes, los análisis, la inteligencia artificial y las aplicaciones de software, a través de Internet (la nube). Al externalizar estos recursos, las empresas pueden acceder a los activos informáticos que necesitan, en el momento en que los necesitan y sin tener que comprar ni mantener una infraestructura física local de TI. Esto proporciona recursos flexibles, innovación más rápida y economías de escalado. Para muchas empresas, la migración a la nube está directamente relacionada con la modernización de datos y TI.

Características de la computación en la nube

Antes de la llegada de la computación en la nube, las organizaciones compraban y mantenían una infraestructura local de TI. Aunque el ahorro de costes impulsó gran parte del cambio inicial a la nube, muchas organizaciones opinan que las infraestructuras de nube pública, privada o híbrida ofrecen numerosas ventajas.

Para los equipos ágiles y de DevOps, la computación en la nube permite simplificar y acelerar el proceso de desarrollo.

La siguiente es una lista de características que definen la computación en la nube.

Autoservicio bajo demanda

Los proveedores de computación en la nube ofrecen API a las que los usuarios acceden para requisar nuevos recursos o recursos existentes de escalado cuando sea necesario. Los equipos pueden automatizar el aprovisionamiento de su infraestructura de una manera sencilla con herramientas de infraestructura como código como Terraform y Ansible.

Amplio acceso a la red

La ubicación física del hardware es una preocupación importante a la hora de ofrecer la experiencia óptima del usuario final. La computación en la nube supone una gran ventaja al ofrecer hardware físico distribuido a nivel global, lo que permite las organizaciones aprovisionar de forma estratégica hardware orientado a la ubicación.

Agrupación de recursos

En una plataforma de infraestructura de nube, los recursos informáticos se dividen de forma dinámica y se asignan según la demanda. Dado que las máquinas físicas de un host en la nube se aprovisionan de forma dinámica y se comparten entre varios inquilinos, el hardware de la nube se optimiza exhaustivamente para un uso máximo.

Rápida elasticidad

Las infraestructuras de nube pueden crecer y reducirse de forma dinámica, lo que permite a los usuarios solicitar que sus recursos informáticos escalen automáticamente con las demandas de tráfico. La elasticidad puede ocurrir en máquinas individuales, donde la asignación de recursos crece para maximizar los recursos disponibles, o en varias máquinas, donde una aplicación escala automáticamente a máquinas de varias redes.

Medición del servicio

Los proveedores de infraestructuras de nube proporcionan métricas de uso detalladas que se utilizan para informar sobre los costes de uso. Por ejemplo, Amazon Web Services (AWS) proporciona el uso de cada categoría de servicio de forma horaria o diaria. Por lo general, los proveedores de servicios en la nube toman un modelo de facturación de “pago por uso” que se mide y se entrega, de modo que se cobra a los clientes según la cantidad de recursos informáticos que hayan utilizado.

Tipos de implementaciones en la nube

Existen tres tipos principales de implementaciones en la nube. Cada uno tiene ventajas únicas y, a menudo, a las organizaciones les viene bien utilizar más de uno.

Nube pública

Las nubes públicas ofrecen recursos informáticos (servidores, almacenamiento, aplicaciones, etc.) a través de Internet de un proveedor de servicios en la nube, como AWS y Microsoft Azure. Los proveedores de servicios en la nube poseen y operan todo el hardware, software y otras infraestructuras de soporte.

Nube privada

Una nube privada se compone de recursos informáticos exclusivos de una organización. Físicamente, se puede situar en el centro de datos interno de una organización o lo puede alojar un proveedor de servicios en la nube. Una nube privada ofrece un mayor nivel de seguridad y privacidad que la nube pública ofreciendo recursos especializados a las empresas.

Los clientes de la nube privada obtienen los principales beneficios de una nube pública, como el autoservicio, la escalabilidad y la elasticidad, pero con la ventaja de control y personalización adicionales. Además, las nubes privadas pueden contar con un nivel superior de seguridad y privacidad porque se alojan en redes privadas no accesibles al tráfico público.

Nube híbrida

Las nubes híbridas son una combinación de nubes privadas y públicas (por ejemplo, IBM Hybrid Cloud, con la tecnología de Red Hat) conectadas junto con tecnología que permite el funcionamiento conjunto entre datos y aplicaciones. Los servicios y aplicaciones confidenciales se pueden mantener seguros en la nube privada, mientras que los servidores web de acceso público y los endpoints orientados al cliente pueden residir en la nube pública. La mayoría de los populares proveedores de servicios en la nube externos ofrecen un modelo de nube híbrida, lo que permite a los usuarios combinar la nube privada y la pública para satisfacer sus necesidades. De esta forma, las empresas disfrutan de una mayor flexibilidad para implementar los requisitos específicos de infraestructura de su aplicación.

Servicios de computación en la nube

Diagrama de IaaS, PaaS y SaaS

Las propiedades dinámicas de la computación en la nube sientan las bases de los nuevos servicios de nivel superior. Estos servicios ayudan no solo a complementar sino también, a menudo, a proporcionar los servicios necesarios para los equipos ágiles y de DevOps.

La infraestructura como servicio

Infraestructura como servicio (IaaS) es una capa básica de servicio en la nube que permite a las organizaciones alquilar la infraestructura de TI (servidor, almacenamiento, redes, sistemas operativos, etc.) de un proveedor de servicios en la nube. Además, IaaS permite a los usuarios reservar y aprovisionar los recursos que necesitan de los almacenes de servidores físicos sin procesar. También les permite reservar máquinas preconfiguradas para tareas especializadas como equilibradores de carga, bases de datos, servidores de correo electrónico y colas distribuidas.

Los equipos de DevOps pueden usar IaaS como una plataforma subyacente desde la cual crear una cadena de herramientas de DevOps, que puede incluir el uso de diversas herramientas de terceros.

Plataforma como servicio

Plataforma como servicio (PaaS) es una infraestructura de nube basada en IaaS que proporciona recursos para crear herramientas y aplicaciones a nivel de usuario. Además, proporciona la infraestructura subyacente que incluye recursos de computación, red y almacenamiento, así como herramientas de desarrollo, sistemas de gestión de bases de datos y middleware.

PaaS emplea IaaS para asignar automáticamente los recursos necesarios para alimentar una pila tecnológica basada en el lenguaje. Las pilas tecnológicas de lenguaje populares son Ruby On Rails, Java Spring MVC, MEAN y JAM. Los clientes de PaaS pueden sencillamente cargar un artefacto de su código de aplicación que se implementa automáticamente en la infraestructura de PaaS. Este es un nuevo y potente flujo de trabajo que permite a los equipos centrarse por completo en su código de aplicación empresarial específico sin tener que preocuparse por los problemas de alojamiento e infraestructura. PaaS gestiona automáticamente el escalado y la supervisión de la infraestructura para aumentar o reducir los recursos con cargas de tráfico estudiadas.

Software como servicio

Software como servicio (SaaS) ofrece aplicaciones de software a través de Internet, bajo demanda y, normalmente, por suscripción. Los proveedores de servicios en la nube alojan y gestionan la aplicación mientras se encargan de las actualizaciones de software y parches de seguridad si es necesario. Algunos ejemplos de SaaS son los sistemas de CRM, las aplicaciones de correo web, las herramientas de productividad como Jira y Confluence, las herramientas de análisis, las herramientas de supervisión, las aplicaciones de chat y mucho más.

Función como servicio

La función como servicio (FaaS) es un servicio de computación en la nube que ofrece una plataforma en la que los clientes pueden desarrollar, ejecutar y gestionar aplicaciones. De esta forma, se reduce la necesidad de que los desarrolladores creen y mantengan la infraestructura necesaria para desarrollar y lanzar una aplicación. Los proveedores de servicios en la nube ofrecen recursos en la nube, ejecutan un bloque de código, devuelven el resultado y, luego, destruyen los recursos que se han utilizado.

Ventajas de la computación en la nube

Las propiedades exclusivas de las infraestructuras de nube proporcionan varias novedosas ventajas técnicas y empresariales. Estas son las ventajas clave de la computación en la nube para los equipos ágiles.

Reducción de costes

Los equipos que utilizan recursos en la nube no tienen que comprar sus propios activos de hardware. Más allá de los costes de hardware, los proveedores de servicios en la nube hacen todo lo posible para maximizar y optimizar el uso del hardware. De esta forma, el hardware y los recursos informáticos pasan a ser productos, mientras que los proveedores de servicios en la nube compiten por ofrecer los mejores resultados.

Mayor escalabilidad

Dado que la computación en la nube es elástica de forma predeterminada, las organizaciones pueden escalar los recursos bajo demanda. La computación en la nube ofrece funciones de escalado automático a los equipos. Las aplicaciones en la nube pueden reducir y aumentar automáticamente sus recursos de infraestructura como respuesta a los picos de tráfico.

Rendimiento mejorado

La computación en la nube ofrece los mejores y más recientes recursos informáticos. Los usuarios pueden acceder a las máquinas más recientes con CPU multinúcleo extremas diseñadas para arduas tareas de procesamiento paralelo. Además, los principales proveedores de servicios en la nube ofrecen vanguardistas máquinas de hardware de GPU y TPU para unas intensas tareas de procesamiento de gráficos, matrices e inteligencia artificial. Estos proveedores de servicios en la nube se actualizan constantemente con la última tecnología de procesador.

Los principales proveedores de computación en la nube tienen ubicaciones de hardware distribuidas globalmente que garantizan conexiones de alto rendimiento según la ubicación de la conexión física. Además, los proveedores de servicios en la nube ofrecen redes globales de entrega de contenido que almacenan en caché las solicitudes de los usuarios y el contenido por ubicación.

Mayor velocidad de ejecución

Los equipos que utilizan infraestructuras de nube pueden ejecutar y ofrecer valor más rápido a sus clientes. Los equipos de software ágil pueden emplear una infraestructura de nube para probar rápidamente las nuevas máquinas virtuales a fin de experimentar y validar ideas únicas, así como automatizar las pruebas y las fases de implementación de la canalización.

Seguridad reforzada

El alojamiento de la nube privada ofrece una infraestructura aislada con cortafuegos que refuerza la seguridad. Además, los proveedores de servicios en la nube ofrecen muchos mecanismos y tecnologías de seguridad para ayudar a crear aplicaciones seguras. El control de acceso de usuarios es un problema importante en materia de seguridad, y la mayoría de los proveedores de servicios en la nube ofrecen herramientas para limitar el acceso granular de los usuarios.

Integración y entrega continuas

Integración continua y entrega continua (CI/CD) es una práctica clave para los profesionales de DevOps que ayudan a aumentar la velocidad de los equipos y a agilizar el lanzamiento al mercado. CI/CD basado en la nube, como Bitbucket Pipelines, permite a los equipos compilar, evaluar e implementar código automáticamente sin tener que preocuparse por la gestión ni el mantenimiento de la infraestructura de CI. Bitbucket Pipelines confía en los contenedores de Docker para proporcionar aislamiento y reproducibilidad de la canalización de las publicaciones. Los equipos pueden ejecutar comandos similares a los que podrían ejecutar en una máquina local, pero con todas las ventajas de una configuración reciente y reproducible para cada compilación.

Supervisión exhaustiva y gestión de incidentes

Las implementaciones en la nube permiten a los equipos conectar sus herramientas de extremo a extremo, lo que facilita la supervisión de todas las partes de la canalización. La supervisión exhaustiva es otra capacidad clave para las organizaciones que practican DevOps, ya que les permite abordar incidencias e incidentes con mayor rapidez. Los proveedores de servicios en la nube comparten métricas sobre el estado del sistema, como las relativas a aplicaciones y CPU de servidores, memoria, tasa de solicitudes, tasa de errores o tiempo medio de respuesta. Por ejemplo, la supervisión de la carga de una gran cantidad de máquinas virtuales permite a los equipos añadir más capacidad (es decir, más máquinas virtuales) si hay un aumento en la demanda, o que los equipos puedan automatizar el escalado (hacia arriba o abajo) en función de esas métricas para reducir la intervención humana y los costes. Lee más sobre la supervisión con DevOps.

En conclusión...

La computación en la nube ofrece recursos informáticos avanzados disponibles bajo demanda que escalan según sea necesario, con actualizaciones periódicas y sin la necesidad de comprar ni mantener una infraestructura local. Con la computación en la nube, los equipos se vuelven más eficientes y agilizan la comercialización, dado que pueden adquirir y escalar servicios rápidamente sin el considerable esfuerzo que supone gestionar una infraestructura local tradicional. Consulta las ofertas en la nube de Atlassian.